Pasen y vean un pleno que sirve para que el PP suba las tasas e impuestos que hay y establezca nuevas formas de recaudar dinero, además de para negar las evidencias sin rubor alguno.
Se aprueba el acta y en el segundo punto, nos abstenemos en un reconocimiento de deudas pasadas, puro trámite.
En los puntos del tres al nueve, el PP sube 6 tasas y aprueba dos nuevos precios públicos. Lo bonito es ver cómo lo explican: resulta que lo congelamos todo, dicen; bueno, todo, menos unos cuantos toques técnicos y unas subidas del 3% y un par de precios públicos. Como críos. Rufino les dice que lo único que congelan es el IBI y las basuras, porque es imposible subirlos más de lo altos que ya están, que van a cobrar hasta por respirar, que alardean de que lo suyo es bajar los impuestos, pero no paran de subirlos y que dicen no subir lo que afecta a las familias, pero se referirán a las familias de Burgos, porque a las de San Vicente… Le responden que ellos lo que hacen es política y no esperan el agradecimiento de nadie y que eso que hacen se llama contención fiscal, que es que se ve que les han vendido un diccionario de antónimos cuando han pedido el de sinónimos. Qué cruz que llamen a las cosas exactamente lo contrario de lo que son. Doña Luisa coge la batuta al final para poner orden y nos suelta que todos tenemos razón y ninguno la tenemos (que debe ser el resultado de una reflexión a la que no llegamos el resto de los mortales), que estamos en política, pero de vez en cuando hay que decir la verdad (menudo concepto tiene de lo que ella hace) y que la culpa de todo la tiene el Estado (ya salió, ya tocaba). Votan y suben sus tasas y establecen dos nuevos precios públicos, para desgracia de la ciudadanía que les dio la mayoría absoluta.
El diez es un trámite urbanístico sin importancia, al que votamos a favor. El once es dar el nombre de Ingeniero García Antón al parque que queda sobre el aparcamiento junto a la plaza del Pilar. Votamos que sí, explicando que, con esto, cumplimos doblemente nuestro compromiso con su figura, ya que en otro pleno se propuso también el nombre de la Ronda San Vicente-San Juan.
Hay un despacho extraordinario, consistente en poner 30.000 € para la Muestra de Comercio. Rufino anuncia que nos abstendremos porque han traído la documentación justo antes del pleno, sin pasar por comisión informativa y ni siquiera han dado tiempo a ver los papeles. Le dan unas excusas inválidas sobre que no les ha dado tiempo, cuando han tenido de sobra. Nos abstenemos y lo aprueban.
Y llegamos a las mociones; no se pierdan detalle. Empezamos por una del PSOE, cuya urgencia justifica Rufino. Se trata de ampliar, sin coste alguno, el horario de Bicisanvi (una idea nuestra que tumbaron y luego resucitaron para ponerse las medallas) hasta las 24 horas al día, porque nos han llegado muchas quejas de universitarios que no pueden usar las bicis, pues han de devolverlas en mitad de sus clases. ¿Les parece razonable? Pues a ellos no. Sin decir ni media, votan en contra de que se trate el asunto (apostamos a que en unas semanas lo propondrán ellos mismos como si se les hubiera ocurrido de repente, de tan creativos que son).
Se aprueba una moción conjunta de todos los grupos, que pretende proteger el empleo y la alicantinidad de la CAM.
Apoyamos la urgencia de una moción sobre el tren de la costa, en solidaridad con los vecinos afectados. Ellos dicen que de eso no se habla, y punto.
Solicitamos la creación del Consejo de la Juventud (que ya funcionó cuando gobernaba el PSOE y ellos hicieron desaparecer) como órgano de participación de la juventud en los asuntos que le interesan, explica Rufino. Nos dicen (dos veces) que es mentira que hubiera alguna vez un Consejo de la Juventud de San Vicente (que es como negar la existencia de Italia, porque hubo muchos jóvenes ahí dentro) y que los jóvenes ya se ven muy bien representados por todo lo que hace el PP en el pueblo y que de participar, ni un gramo, que para eso les han votado, y tumban la posibilidad de que se hable siquiera del asunto.
Rufino defiende que la Generalitat aplique el impuesto sobre el patrimonio y destine su recaudación a empleo juvenil. Este impuesto ha sido recientemente puesto en marcha por el Gobierno de España, con el fin de que las grandes fortunas colaboren con la situación creada por la crisis, especialmente en el empleo juvenil, esta medida sólo afectará a 6.000 de los más de 1,9 millones de Alicantinos. Como saben, el PP de la Comunidad ha dicho que no va a recaudar ese impuesto (en clara solidaridad con uno de los colectivos más golpeados por la crisis: los ricos). Ni nos dejan hablar del asunto, sacan el rodillo y dicen que de eso no se habla, que para eso les han votado a ellos y no a nosotros, se alinean con los ricos y ponen una cara de satisfechos que da gusto verla… Ah, y nos llaman demagogos y nos acusan (ya que están) de que les causamos paroxismo, y queriendo, nada menos. Hay que ver, malos somos, oyes.
Manoli se encarga de pedir que se hable de algo muy serio. Los programas EMCORP y PAMER están hechos para fomentar el empleo. Una parte del dinero la pone Europa y otra las autonomías. La nuestra, para variar, ha recibido todo el dinero de Europa, pero no pone su parte en muchos ayuntamientos, debiendo un 60%. Le contestan que en San Vicente (que no era de lo que ella hablaba, sino de toda la Comunidad) está todo pagado y que se acabó de hablar del asunto, que ya está bien de hacer oposición. Y tumban la urgencia.
Y llegamos a Ruegos y Preguntas. En nombre del PSOE se hacen cuatro, la primera por escrito, de Moragues, sobre el portal sanvicentedecompras, su uso, balance de resultados, por qué desde abril no se actualiza la página (vaya tela) y cuánto cuesta. Le devuelven una ración de autobombo tamaño empacho fijo, y le dicen que no está actualizada porque se está remodelando. Toma castaña, qué te creías.
Rufino pregunta tres orales: para cuándo se va a convocar el Consejo de Medio Ambiente, que debe tratar entre otros, el complejo asunto de la gasolinera; para cuándo se convoca la comisión del Reglamento de Participación Ciudadana, y que justifique el concejal de hacienda por qué el Ayuntamiento le paga 180 euros por un curso del colegio de economistas, en el mismo pleno que suben los impuestos, suben todas las tasas del Conservatorio y Deportes, suben todos los precios públicos por cursos formativos, mientras piden contención y austeridad, pero eso sí al concejal su formación particular, con su sueldo, superior a los 80.0000 euros/año, se lo pagamos entre todos. Le contesta a todo doña Luisa que no le contesta y que ya le contestarán en el próximo pleno.
Y así acaba un pleno en el que lo negro se llama blanco, el pasado se escribe de nuevo y sólo se habla de lo que los protectores de los ricos quieren y cuando quieren.